Zulema's profileFamilia Donias BarreraPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Familia Donias Barrera |
||||||||||||||||
|
Son mis paginas favoritas, las visito casi a diario
|
November 21 MudanzaNovember 19 Tiempo de Calidad? Tomado del libro de Carlos Gonzalez, Bésame Mucho
PARTE III Teorías que no comparto
Muchas familias sienten claramente que la guardería no es una solución óptima, que recurren a ella forzados por la necesidad. En vez de ir a la raíz del problema y crear las condiciones sociales y económicas para que cada familia pueda escoger libremente, muchos han optado por huir hacia adelante: cantar las excelencias de la guardería y asegurar a las madres que no existe ningún problema.
Se asegura a las madres que, aunque estén separadas de sus hijos ocho horas al día (que fácilmente se convierten en diez, con el transporte), podrán cuidarle exactamente igual, porque lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Y en dos horas de «tiempo de calidad» podrán hacer lo mismo que otras madres en diez o doce horas.
Confieso que la idea me parecía más o menos aceptable hasta que tuve que vivirlo en propia carne, cuando pedí excedencia como pediatra para poder dedicar más tiempo al cuidado de mis hijos. Renuncias a un trabajo, a un sueldo, a las expectativas de promoción y ascenso, al reconocimiento social de una profesión. Como las guarderías están ampliamente subvencionadas, tu familia, con un solo sueldo, tiene que ayudar con sus impuestos a pagar la guardería de las familias con dos sueldos. Y encima tienes que oír frases del tipo: «Pues no sé de qué te sirve quedarte en casa. Yo paso menos tiempo con mi hijo, pero es tiempo de calidad, que es lo que importa. »
¿Y quién dice que mi tiempo no es de calidad? A igualdad de calidad, mis hijos y yo tenemos más tiempo. Tendríamos que convencer de esto a nuestros jefes: «A partir de ahora, vendré sólo dos horas al día a trabajar, pero como será tiempo de calidad, haré lo mismo que otros en ocho horas y cobraré lo mismo. » ¿A que no cuela? En cualquier trabajo o en cualquier actividad, desde poner ladrillos hasta tocar el piano, sólo se puede conseguir el éxito a base de «echarle horas». ¿Por qué pretenden hacernos creer que cuidar a nuestros hijos es, precisamente, la única actividad humana en que el tiempo se hace elástico?
Como debo cuidar a mi bebé
“Oh doctor, cómo debo cuidar de mi bebé?”
2000 A.C. “Solo cárguelo junto a su piel. Amamántelo siempre que tenga hambre.”
1660 D.C. “Amamantar es indigno. Que lo alimente una nodriza”.
1850 D.C. “Las Nodrizas son de clase baja y tienen una influencia indeseable en el niño. Consiga a una buena niñera experimentada, que críe al niño con biberón de leche de vaca, y destételo usando una taza cuanto antes.”
1930 D.C. “La leche de vaca es inadecuada para los bebés. El bebé debe ser criado con biberón en una fórmula infantil especial.”
1950 D.C. “El biberón a todas las horas es malo para el bebé. Siga una rutina terminante, déjele dormir en su propio sitio y no le haga caso cuando grite.”
2000 D.C. “El biberón es inadecuado, un horario terminante es absurdo, a los bebés no les gusta estar solos, y el dejarlos gritar es agotador. Solo cárguelo junto a su piel. Amamántelo siempre que tenga hambre.”
(Juan Norton, 2001)
Ideas para educar sin nalgadasIDEAS PARA EDUCAR SIN VIOLENCIA 1. OBSERVAR : Si nos anticipamos a la rabieta estaremos mas preparados para afrontarla. 2. ESCUCHAR Y COMPRENDER: lo que tu hijo quiere decirte es importante para él. Debemos tomarlos en serio. Hacerles entender de que nos hemos dado cuenta de qué es lo que quieren: “Te gusta mucho esto, verdad? pero.........” "Entiendo que quieres esto pero...." "Cariño, es que así no entiendo lo que me dices, ¿te calmas un poquito y me lo pides hablando?.. 3. PACIENCIA Y TRANQUILIDAD: SI PIERDO LOS NERVIOS PUEDO RECUPERARLOS...PARA ELLO TENGO LAS SIGUIENTES HERRAMIENTAS: 1) CONTAR HASTA 89432 2) REPETIR FRASES: "paciencia, paciencia, mañana a esta hora ya va a haber pasado todo" 3) CAMBIAR DE CONTEXTO: Alejarse o buscar una distracción relajante para calmarse 4) RELAJARSE: respirar hondo, yoga, spa... SI DESPUES DE TODO PIERDO LOS NERVIOS: 5) Pedir perdón y explicar nuestros sentimientos. 4. ABRAZOS: P.E: abrazarle y susurrarle cosas del estilo " que enfadado está mi chiquitín, ya le pasa, ya le pasa...", sino se deja, dejarlo desahogarse 5. HUMOR : no hay cosas que si las miran 'de lejos' parecen graciosas ?? - Decirle las cosas cantando o bailando - Hacerlos reír - Desconcertarles haciendo algo inesperado: cantar, poner caras, cambiar de sitio, pegar saltos y carreras, bailar... 6. SEGURIDAD : sentirse seguro de uno mismo y de que va a saber manejar la situación P.E: Sonreír y decir: yo sé que eres un buen chico y vas a hacer lo correcto. 7. COHERENCIA: si hay un “no” que sea realmente justificado y coherente. Analizar en que situaciones es realmente importante el poner limites. Vale la pena estar todo el día diciéndole NO a todo? 8. EXPLICAR: pausada y serenamente las cosas 9. CONFIAR EN EL: Mi hijo es un encanto y estoy segura de que va a hacer lo correcto 10. RELATIVIZAR: analizar la situación. Vale la pena para dos días que se vive enfadarse tanto ¿Es realmente importante esta limitación? 11. EXTRAPOLAR: El comportamiento de niño al de adulto: Si tú tienes derecho a salirte de la línea recta, tu hijo también 12. FOMENTAR LA EMPATIA: Intenta ver las cosas desde el punto de vista de tu hijo 13. CAMBIA EL CONTEXTO: Realizar otra tarea que les guste/relaje para que olviden el motivo de la rabieta. 14. RECOGIMIENTO/MEDITACION/SEPARACION: nunca como castigo, sino para desahogo, cambio de contexto o para recuperar la serenidad(no debe verse como un castigo ni ser traumática)..mejor acompañado PEDIRLE QUE SE VAYA A SU HABITACION O BIEN SALIR NOSOTROS : en ese espacio pueden hacer lo que quieran y en cuanto se sientan mejor, que avisen para jugar a algo. 15. ENSEÑARLE A PONERSE EN EL LUGAR DE LOS DEMAS: “A ti te gustaría que te hicieran eso?” 16. PACTAR/NEGOCIAR 17. SI HACE ALGO REALMENTE PELIGROSO, USAR UN NO ENÉRGICO 18. SIEMPRE, SIEMPRE, HAY QUE HABLARLES A LOS NIÑOS A SU ALTURA; AGACHARNOS O COGIENDOLOS EN BRAZOS, PERO SIEMPRE QUE SU MIRADA Y LA NUESTRA ESTE A LA MISMA ALTURA; Y MÁS EN LOS MOMENTOS DE LOS QUE ESTAMOS HABLANDO IDEAS MAESTRAS Descargar adrenalina: hacerle cosquillitas en la barrigota y bromear con el/ella para cambiar de tema (OJO eso no resulta con todos, segun el carácter de cada niño) Ayudarles a descargar la rabia: "vaya enfado te has cogido, porque no me dibujas en este papel lo enfadado que estas?" El cuento de la lechera. Cuando te piden insistentemente algo que no le podemos dar en ese momento, puede funcionar el montarse un cuento sobre ello en tono de complicidad y humor: "vaya cariño, me encantaría tener una varita mágica para poder hacer aparecer esto o lo otro..." Despedirse: si hay que irse y el no va a querer ayudarle a hacerse a la idea despidiéndose de las cosas: “adiós agua”, etc.. No quieres darle algo: un pelin teatrera "qué lástima, se nos han acabado, no tenemos, pero mañana acuérdate que hay que comprar" Bloqueo: si quiere hacer algo prohibido, impedírselo interponiéndose y dejar solo que lo use aprendiendo la utilidad de ese objeto(p.e. jugar con el interruptor no, pero si hay que encender la luz, pedirle que lo haga él Compañeros de desgracia: si no quiere hacer algo, acompañadlo en la tarea Que pasa?: Mirar los ojos del “enrabietado”, con amor. hasta que ambos vuelvan a estar tranquilos. En silencio. Buscar señales no verbales por ver si es capricho o si le pasa algo. Luego, volver a intentarlo de nuevo. Si no funciona, cambiar de actividad. LA SOLUCION DEFINITIVA: CTRL+ALT+SUPR: BORRON Y CUENTA NUEVA: AMBAS PARTES COMENZAR DE CERO "Empezamos de 0?" y le doy la mano tipo” de acuerdo" o le digo "a mí no me gusta estar enfadada, prefiero estar contenta y tú?" November 18 Comprar en lugar de vincularse
No es fácil vincularnos y permanecer muchas horas a solas con los niños pequeños. Por eso solemos convertir los momentos de “estar juntos” en momentos de “consumo” compartido. La “compra” del producto que sea opera como mediador en la relación entre los niños y nosotros. El objeto mediador puede ser la televisión, el ordenador, los jueguitos electrónicos, salir de compras a la juguetería, al pelotero, al centro comercial o a lo sumo ir a ver un espectáculo (que pueden ser maravillosos y necesarios en sí mismos). Pero conviene reflexionar sobre cómo los adultos utilizamos los elementos de consumo social para paliar la dificultad que supone la relación con el niño, es decir la permanencia, la mirada, el juego y la disponibilidad emocional.
Cuando un niño nos pide tiempo para jugar, o mirada para que nos extasiemos por un descubrimiento en su exploración cotidiana, cuando nos solicita presencia para permanecer a su lado o que nos detengamos un instante para que pueda recoger una piedra del suelo; solemos responder ofreciendo una golosina, una promesa o un juguete porque estamos apurados. El niño poco a poco va aprendiendo a satisfacer sus necesidades de contacto a través de objetos, y muchas veces a través de alimentos con azúcar. Todos los adultos sabemos que mientras un niño come algo dulce, no molesta. Y también sabemos que en la medida en que esté hechizado por la televisión, tampoco molesta. Si aprende a jugar con el ordenador, molesta menos aún. Y si necesitamos salir a la calle en su compañía, en la medida que le compremos algo, lo que sea, estará tranquilo y nos permitirá terminar con nuestros trámites personales mientras dura la fugaz alegría por el juguete nuevo.
Los niños aprenden que es más fácil obtener un objeto o algo para comer (generalmente muy dulce o muy salado) y de ese modo desplazan sus necesidades de contacto y diálogo hacia la incorporación de sustancias que “llenan” al instante. Tienen la falsa sensación de quedar satisfechos, aunque esa satisfacción dura lo que dura un chocolate. Es decir, muy poco tiempo. Por eso los niños volverán a pedir –o a molestar a ojos de los adultos- y en el mejor de los casos volverán a recibir algo que se compra, con la debida descalificación de sus padres por ser demasiado pedigüeños o faltos de límites. Es un modelo que repiten hasta el hartazgo, porque funciona: creen que necesitan estímulo permanente, consumo permanente y rápida satisfacción.
A esta altura, los niños han olvidado qué era lo que estaban necesitando verdaderamente de sus padres. Ya no recuerdan que querían cariño, ni atención, ni mimos, ni palabras amorosas. Ya no registran que era “eso” lo que estaban necesitando.
Nosotros los padres también consumimos para calmar nuestra ansiedad y nuestra perplejidad al no saber qué hacer con un niño pequeño en casa. La cuestión es que nos vinculamos con el niño sólo en la medida en que hay algo para hacer, y si es posible, algo para comprar o comer. Y si el niño puede hacer “eso” solo, sin necesidad de nuestra presencia, mejor aún. Sólo basta mirarnos unos a otros un domingo en un centro comercial cualquiera, en cualquier ciudad globalizada.
Esta dinámica de satisfacción inmediata a falta de presencia afectiva, somete a los niños a una vorágine de actividades, corridas, horarios superpuestos y estrés, que nos deja a todos aún más solos. No nos damos la oportunidad de aprender a dialogar, nos olvidamos de los tiempos internos y pasamos por alto nuestro sutil compás biológico.
¿Qué podemos hacer? Pues bien, podemos buscar buena compañía para permanecer con los niños en casa, sin tanto ruido ni tanto estímulo. Amparadas por otros adultos, es posible permanecer más tiempo en el cuarto de los niños, simplemente observándolos. No es imprescindible jugar con ellos, si no sabemos hacerlo o si nos resulta aburrido. Pero si no logran ser creativos aprovechando nuestra presencia, basta con acercarles una propuesta, unos lápices de colores, una invitación a cocinar juntos, o a revolver las fotos del pasado. En fin, siempre hay algo sencillo para proponer, ya que “eso” que haremos será la herramienta para alimentar el vínculo. Y los niños generalmente aceptan gustosos.
Cuando estamos en la calle con los niños, podemos “desacelerar” y darnos cuenta que no pasa nada si tardamos más tiempo en realizar las compras o los trámites. Porque de ese modo cada salida puede convertirse en un paseo para los niños y en un momento pleno y feliz para nosotros. Si somos capaces de detenernos ante una vidriera que les llama la atención, si una persona los saluda y nos otorgamos el tiempo de sonreírle o bien si nos sentamos un ratito en la vereda porque sí, porque pasó una hormiga, algo habrá cambiado en la vivencia interna de los niños. Esos cinco minutos de atención significan para nuestros hijos que ellos nos importan, que el tiempo está a favor nuestro y que la vida es bella desde el lugar donde ellos la miran. Estamos diciéndoles que nada nos importa más en este mundo que mirarlos, que deleitarnos con la vitalidad y la alegría que despliegan y que los amamos con todo nuestro corazón.
Toda la dedicación y el tiempo disponible que no reciban de nosotros, los obligará a llenarse de sustitutos, y luego creerán que sin esas sustancias o esos objetos no pueden vivir. La realidad es que no podemos vivir sin amor. Todo lo demás, importa poco.
Laura Gutman http://www.lauragutman.com.ar/articulos.html
|
|||||||||||||||
|
Hola, Gracias por visitar mi espacio, esta es mi familia, esta es mi vida... Hasta hoy el número de visitas es de: |
||||||||||||||||
|
|